Diario de un viaje a la Antártida – Día 11
Años soñando con viajar a la Antártida y cuando lo hemos conseguido, todo ha pasado tan rápido que ahora que estábamos saliendo del shock por haber llegado al Continente blanco, en este momento todo se acaba 😢. Este es el fin de nuestro gran viaje.
18 de Enero de 2025 – Viajar a la Antártida – Fin
El despertador suena a la hora de siempre, eso sí, con una melodía muy especial. Ayer en nuestro Día 10 del viaje, navegamos por cuarta vez el Canal de Beagle, pero esta fue muy diferente a las anteriores. Por un lado felices de todo lo que ha supuesto viajar a la Antártida, pero por otro, muy tristes, no queremos llegar al final de este viaje.
Por trámites burocráticos, ayer no pudimos desembarcar, hemos pasado la noche en el puerto de Ushuaia. Hoy nos hemos levantado muy temprano para subir a cubierta y disfrutar del último momento en tranquilidad. No ha durado mucho, la gente esta nerviosa por abandonar el barco.
Algunos viajeros se quedaran unos días en Ushuaia para visitar la zona, otros tenemos que coger un vuelo para llegar a nuestro siguiente punto, y algunos de los tripulantes tienen unas horas de descanso hasta que el barco vuelva a zarpar, pero otros, sin embargo, tienen que preparar el barco para recibir a los nuevos pasajeros. El Ushuaia, durante los meses de verano no descansa.
Antes de ir al restaurante, tenemos que dejar nuestro equipaje preparado para que nos lo lleven fuera. Hoy el desayuno tiene otro ambiente, no se respira el nerviosismo de días atrás. Creo, que viajar a la Antártida ha sido una de las experiencias más extraordinarias que ha vivido cada una de las personas que estamos desayunando. En los ojos de tod@s se puede ver el brillo que nos ha aportado este viaje.
Viajar a la Antártida no solo es ver paisajes espectaculares, llegar a un lugar al que pocas personas van a poder llegar, es sentirte solo, en medio de un lugar inhóspito, en el que en segundos el clima cambia y las cosas se pueden complicar mucho. Viajar a la Antártida es una de las experiencias más salvajes de la vida.
Para nosotros ha sido un viaje inesperado, llevábamos mucho tiempo con la idea de viajar a la Antártida, pero por fechas y por dinero, pensábamos que hasta dentro de mucho tiempo no podríamos hacerlo. Mientras viajábamos por China, surgió la posibilidad, y aunque solo teníamos 3 días para cambiar la maleta de China por la de la Antártida, no lo dudamos. Era la oportunidad de nuestra vida, y esas hay que aprovecharlas, no sabes cuando llegarán de nuevo.
Los paisajes de la Antártida son una maravilla, los colores del cielo, los iceberg con mil formas, la tranquilidad que te transmiten las ballenas con su movimiento y su sonido, las focas durmiendo sobre el hielo, pero sin duda, los grandes protagonistas del viaje han sido los pingüinos. Unos animales increíbles, de los que hemos aprendido mucho. Nos han acompañado desde el primer momento hasta el último, ellos nos recibieron en Isla Decepción.
El barco Ushuaia, creemos que ha sido un acierto en nuestro viaje. Por un lado es un barco en el que no hay demasiados viajeros, lo que facilita mucho todo. No tienes las comodidades de un crucero, lo que hace el viaje más intenso. Por otro lado, desde la tripulación, han controlado muy de cerca que no rompamos ninguna de las normas de respeto a la Antártida. No nos hemos salido de los recorridos que nos marcaban, no hemos dejado ningún residuo fuera del barco, nos hemos desinfectado en cada desembarco y hemos respetado a todos los animales.
Sabemos que es difícil, pero nos encantaría volver a tener la oportunidad de regresar a la Antártida, a pesar del Pasaje de Drake. Ahora nuestro sueño no es viajar a la Antártida, es volver a la Antártida.


