Diario de un viaje a la Antártida – Día 10
Mientras navegamos por el Drake en nuestro crucero por la Antártida, hemos deseado un gran número de veces que las olas paren y que el barco deje de moverse. Pero en realidad, nos alegramos de cada segundo que hemos vivido durante esta travesía. Ahora, sabemos y conocemos lo que es el Pasaje de Drake, si lo hubiéramos pasado sin olas tan altas, no tendríamos esta experiencia tan brutal. Lo raro en el Mar de Hoces es que no haya oleaje, por lo que nosotros lo hemos vivido tal y como es.
17 de Enero de 2025 – Día 10 de Crucero por la Antártida
Es el último amanecer de nuestro crucero por la Antártida, fuera la temperatura es de 6 grados céntrigrados. Las olas han disminuido a 6 metros, se nota con respecto al día anterior, el cielo sigue cubierto y el viento es de 37 nudos O.
Suena la alarma, es temprano y no tenemos mucho que hacer, pero el desayuno esta listo. Hoy es más fácil moverse por el barco, aunque todavía hay que tener cuidado. Antes de mediodía llegamos a Isla Nueva, y esto hace que el barco encuentre un poco de calma.
Por fin consigo moverme, con esta intensidad de movimiento la cabeza deja de darme vueltas y la sensación de mareo desaparece. Además, en un ratito podremos ducharnos, que ganas de refrescarnos!!
Mientras llega la hora de comer, aprovechamos para subir a recepción y pagar nuestra cuenta. Aunque en el barco tenemos pensión completa, las bebidas que hemos tomado del bar no están incluidas. Ademas en el barco tambien tienen merchandising, nosotros compramos un mapa de la Antártida el que además están todos los animales que podemos ver durante nuestro viaje.
Una vez saldada la deuda, recuperamos nuestro pasaporte, que se lo quedaron en el momento en el que nos subimos al barco. Somos 80 personas para pagar, así que se monta un poco de revuelo por el barco.
Hoy, tambien es el día de descubrir el peligro del oleaje que hemos tenido durante el cruce del Drake, una camarera sufre un accidente con una puerta. Con el movimiento de las olas las puertas se cierran bruscamente y hay que intentar no agarrar el canto de la puerta con la mano. A la camarera se le ha cerrado la puerta, pillándole un dedo y cortándoselo. Entre la tripulación del barco hay un médico internista, y gracias a que dos de nuestros compañeros también son médicos, entre los tres y a pesar del movimiento, consiguen coser el dedo. En cuanto lleguemos a puerto, tendrá que ser intervenida.
A pesar de que el oleaje que hay en el Mar de Hoces parezca divertido, en realidad cruzarlo es peligroso. Durante la navegación por este lugar puede haber muchos accidentes, y aunque la tripulación esta preparada para muchos de ellos, si hay alguna situación muy complicada y no es posible la evacuación por aire, el barco deberá volver a tierra. Por ello, es importante tener mucha precaución e intentar moverse por el barco lo menos posible.
¡¡¡ TIERRA !!! Por fin, estamos en el Canal de Beagle. El barco baja velocidad y de repente todo es calma. Hoy consigo subir a comer, eso si, antes toca una gran ducha. Después del almuerzo nos informan que nos tenemos que reunir en el salón.
Aprovechamos para ir organizando la maleta, mañana nada más bajar del barco tenemos que coger un vuelo y toca reorganizar todo, la ropa de invierno al fondo y tenemos que sacar la ropa de verano, que necesitaremos para seguir recorriendo Argentina.
Subimos al salón y como ya han quitado las protecciones en el exterior, salimos a cubierta para respirar aire fresco. Que bien sienta, ademas siempre estamos acompañados de Petreles, pasan tan pegados a nosotros que no podemos dejar de observarlos. Y mientras estamos con los Petreles, aparecen los delfines, se acercan y se alejan jugando durante un buen rato.
Nos reunimos todos y nos explican que vamos a organizarnos en grupos para jugar al trivial de nuestro viaje a la Antártida. La tripulación nos hará preguntas sobre nuestro crucero por la Antártida, el grupo que más respuestas acierte gana el premio, unas botellas de vino.
Nos lo pasamos bien, después del tiempo que hemos compartido juntos, ya hay más confianza y se nota. No ganamos, alguna pregunta hemos acertado, pero no todas. No pasa nada, dicen que lo más importante es participar, ¿no?
Después del juego toca reunirnos otra vez para hacer una recapitulación de todo nuestro crucero por la Antártida. Recordamos el recorrido que hemos hecho con todos los puntos que hemos visitado y los diferentes animales que hemos podido ver. Ademas el Capitán nos ha dado los Diplómas, que certifican que hemos cruzado el Pasaje de Drake y que hemos desembarcado en el Continente de la Antártida. Hemos brindado con champán y a cenar. Estamos fondeados en Punta Moat, esta noche la tenemos que pasar aquí, todavía no podemos llegar al puerto de Ushuaia.


